La Sección de Recicladores se compromete con las nuevas tendencias del Análisis de Ciclo de Vida y Diseño Sustentable como un avance hacia la Economía Circular

El pasado miércoles de 10 de julio, dentro de la reunión de la Sección de Recicladores, Juan Pablo Chargoy (M.I.Q Maestro en Ingeniería Química de CADIS, Centro de Análisis de Ciclo de Vida y Diseño Sustentable) expuso sobre el Análisis de Ciclo de Vida, de forma general y enfocado en el proceso de reciclaje de la cadena, para ello mostró los resultados de un ACV que comparaba los vasos de unicel con los vasos de papel, demostrando que el de unicel tenía menor impacto ambiental que el de papel.

Presentar el tema de ACV se ha vuelto necesario en cada sección de trabajo de la ANIPAC; en esta ocasión los industriales recicladores pudieron saber cómo es que su actividad es parte crucial para la reintegración del producto a la cadena, y colaborar con esta acción a crear una economía circular.

Chargoy, recalcó que un Análisis de Ciclo de Vida es una herramienta esencial para poder migrar a la Economía Circular, debido a que permite identificar las etapas en donde se genera una mayor huella de carbono, y así poder implementar estrategias para reducirla; entre ellas hacer un rediseño del producto, puede ser a nivel contenido (cambiar sustancias o químicos utilizados en su elaboración), empaques (realizar un rediseño para emplear menos material en su elaboración/armado), entre otras acciones.

Mencionó que para la industria del plástico esta tendencia muestra oportunidades 
importantes y el uso de la evaluación de la sustentabilidad en el ciclo de vida puede ampliar horizontes que conlleven a un sector competitivo y comprometido con el Desarrollo Sustentable.

Por su parte los industriales mostraron interés a este estudio y en aplicarlo para cada tipo de productos plásticos que se lanzan al mercado, así como para verificar si un producto es biodegradable, compostable, y si se puede reciclar.

Juan Pablo Chargoy, cerró mencionando que “El ACV es el “idioma” de la sustentabilidad y en esta era de declaraciones y etiquetas verdes es el idioma que permite una “transparencia radical” que es la única forma creíble de comunicación”.